El expresidente Jair Bolsonaro continúa hospitalizado en la unidad de terapia intensiva del Hospital DF Star, en Brasilia, donde fue admitido el 13 de marzo tras presentar un cuadro grave de bronconeumonía bacteriana bilateral, de probable origen aspirativa. Bolsonaro ingresó a la unidad hospitalaria privada trasladado por el Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu) tras manifestar fiebre alta, caída significativa de la saturación de oxígeno, sudoración intensa y escalofríos.
El expresidente, que cumple una condena de 27 años y 3 meses en el complejo penitenciario de Papuda por su participación en un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022, fue transferido desde la unidad carcelaria directamente al hospital. Exámenes de imagen y análisis de laboratorio realizados al momento del ingreso confirmaron el diagnóstico de bronconeumonía bacteriana que afecta ambos pulmones.
Según los boletines médicos firmados por el cardiólogo Brasil Caiado, el coordinador general de la UCI Antônio Aurélio de Paiva Fagundes Júnior y el director general hospitalario Allisson B. Barcelos Borges, el tratamiento incluye antibioticoterapia endovenosa, soporte clínico intensivo y fisioterapia respiratoria y motora. A lo largo de los días siguientes, los comunicados médicos indicaron una mejora clínica y de laboratorio progresiva, aunque Bolsonaro permanece en la UCI sin previsión de alta.
El ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes autorizó la presencia de su esposa Michelle Bolsonaro como acompañante hospitalaria, además de visitas de los hijos Jair Renan, Flávio, Carlos, Laura y la hijastra Letícia. La seguridad en el hospital se mantiene con un esquema policial permanente, con dos agentes posicionados en la puerta de la habitación y equipos adicionales en los accesos internos y externos de la unidad. Los dispositivos electrónicos como computadoras y celulares siguen prohibidos, con excepción de los equipos médicos.
El senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ), hijo mayor del expresidente, fue el primero en comunicar la internación a través de las redes sociales. Tras visitar a su padre en el hospital, Flávio declaró que "los médicos dijeron que esta fue su peor internación aquí en lo que respecta a la cantidad de líquido en los pulmones". El senador también hizo llamados por la concesión de prisión domiciliaria por motivos humanitarios, argumentando que las condiciones de la unidad carcelaria dificultan los cuidados médicos adecuados para el expresidente, quien tiene un historial de complicaciones de salud derivadas del ataque con cuchillo que sufrió en 2018.